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Unidos en misión, como servidores de Cristo en el mundo

Una nueva etapa de hermanamiento de las Provincias de Maryland y Chile.

""En su propio discernimiento apostólico comunitario, que abocó a la fundación de la Compañía, Ignacio y sus compañeros intuyeron ese enlace como su única vocación, como su carisma: estar con Cristo como servidores de Su misión, estar con la gente donde ésta vive y trabaja y lucha, llevar el Evangelio a sus vidas y trabajos (Deliberación 1539) ..... La Congregación General 34 es consciente de la pluralidad de situaciones culturales y apostólicas de la Compañía universal ..... Pero todos estamos llamados a ser servidores da la misión universal de Cristo en la Iglesia y en el mundo de hoy ("Unidos con Cristo en la Misión" CG 34, decreto 1, 7 y 8, CG 34).

En 1959, los Jesuitas de la Provincia de Maryland asumieron la responsabilidad del Colegio San Mateo, en Osorno, Chile. Después de 12 años de fructuoso ministerio, en 1971 el Colegio San Mateo quedó incorporado a los trabajos apostólicos de la Provincia chilena de la Compañía de Jesús y los miembros de la Provincia de Maryland que trabajaban en Chile quedaron "aplicados" a la Provincia de Chile. Desde entonces, la Provincia de Maryland ha seguido colaborando -con jesuitas y con recursos financieros- con los trabajos apostólicos de la Compañía en Chile, especialmente en el Colegio San Mateo, pero también en otros lugares. Por su parte, la Provincia de Maryland se ha enriquecido con la presencia de bastantes chilenos que han ido a vivir y estudiar en USA, con quienes se han creado lazos de amistad, respeto mutuo y un servicio apostólico común.

Actualmente, hay 3 jesuitas de la Provincia de Maryland que -en un variado espectro de proyectos apostólicos- están prestando servicio en Chile. Desde 1959, alrededor de 30 jóvenes jesuitas han ido a estudiar en EEUU y unos 30 jesuitas de Maryland han ido a vivir y a servir en Chile.

Al ponernos a escribir otro capítulo de nuestra común historia, estamos agradecidos por las muchas bendiciones logradas en todos esos años a través de estos lazos de amistad en el Señor y del servicio prestado a la misión universal de Cristo en el mundo. Asimismo, reconocemos -como lo evidencian los documentos de la C.G. 34- que nos hallamos en un momento nuevo, con nuevas exigencias, perspectivas y posibilidades. Se nos llama a ser "una Iglesia en una América", caracterizada por relaciones de ayuda mutua y co-responsabilidad.

Para profundizar la unión de los ánimos de nuestros compañeros jesuitas, las provincias de Chile y Maryland concuerdan en renovar entre ellas su "hermanamiento".

1. Apoyo mutuo espiritual y comunitario:

Ambas Provincias se esforzarán por robustecer sus lazos de amistad "en el Señor" mediante la oración de unos por otros, el compartir sacramental, los esfuerzos por intercambiar entre actividades apostólicas y a través visitas regulares de diverso tipo.

2. Formación y estudio de la lengua:

2.1. Cada una de las Provincias seguirá promoviendo el estudio de la lengua de la otra, especialmente entre los jesuitas jóvenes. La Provincia Chilena promoverá el estudio del inglés, durante el proceso ordinario de formación. Asimismo la Provincia de Maryland promoverá el aprendizaje del castellano. Los escolares que hayan de ir a la otra Provincia para su magisterio serán seleccionados tomando especialmente en cuenta sus antecedentes lingüísticos o su aptitud al respecto -entre otros criterios- a fin de asegurar una experiencia provechosa. Además, si se envía escolares chilenos a USA o Europa, para estudios especiales, pasarán un tiempo en la Provincia de Maryland a fin de lograr pericia en la lengua inglesa y a fin de llegar a conocer dicha Provincia.

2.2. Durante el Magisterio o estudios en otra cultura, pueden presentárseles a los escolares algunos desafíos personales. Es por esto que ambos Provinciales garantizarán que los maestrillos u otros escolares habrán de recibir -respectivamente- una dirección espiritual de calidad y disfrutar también de una vida de Comunidad que los ayude a crecer en su vocación jesuita. Todo lo anterior, de acuerdo con el espíritu que el Padre General bosqueja en el documento "Regency as a stage of formation" (15/05/90).

2.2.1. Cada una de las Provincias se responsabilizará de los estudiantes jesuitas que la otra mande como lo hace con los suyos propios, especialmente en todo lo referente al cuidado personal de Superiores y Directores Espirituales y de integración en la vida comunitaria. Cada Provincia también ayudará a que dichos estudiantes lleguen a una comprensión vivencial de la cultura del país y de los trabajos apostólicos de la Provincia.

2.3. Tomando en cuenta cuanto se ha dicho respecto de la "Formación Permanente" estamos de acuerdo en que jesuitas formados puedan ser enviados a estudiar a la otra Provincia por un período sabático -en cuanto esto sea aplicable y conveniente.

2.4. La Provincia de Maryland ayudará en los gastos de los escolares y sacerdotes chilenos que sean enviados a USA o a Europa para estudios teológicos, o para títulos o grados avanzados, o para educación continua. De modo semejante, la Provincia Chilena asumirá los gastos de los escolares y sacerdotes de Maryland que lleguen a Chile a estudiar y trabajar.

3. Destinos de los ya Ordenados.

Con espíritu de generosidad y servicio universal a la misión, cada Provincia -según sus propios requerimientos y posibilidades- ofrecerá a sus miembros algunas experiencias apostólicas en la otra -ya transitorias, ya por períodos más largos (como un año o más); especialmente para "años sabáticos". Asimismo, las Provincias ofrecerán a los jesuitas "visitantes" el necesario grado de apoyo personal.

Durante la próxima década, la Provincia de Maryland experimentará siempre mayores requerimientos para cumplir con sus necesidades apostólicas. Esto es cierto, tanto dentro de la Provincia, especialmente entre las crecientes poblaciones de Hispano-hablantes, como en servicios prestados a la misión de la Compañía universal. Como va disminuyendo el número de los jesuitas, la Provincia de Maryland tendrá dificultades para atender todas esas necesidades a la medida de sus deseos. Con todo, dicha Provincia seguirá buscando y enviando escolares interesados en realizar su Magisterio en Chile.

La Provincia Chilena tiene relativamente más jesuitas jóvenes en la formación, sin embargo se halla limitada en cuanto a satisfacer la necesidad de sacerdotes, tanto para sus apostolados como para compromisos de carácter más universal. Así y todo, verá modos de destinar sacerdotes para trabajos apostólicos y pastorales en la Provincia de Maryland, aún si sólo fuera por períodos breves (como por ejemplo: la "experiencia sabática" o por períodos de tres a cuatro años).

4. Intercambios y Asociaciones entre Trabajos Apostólicos

Las Provincias de Maryland y Chile buscarán modos de que las obras apostólicas promuevan y desarrollen programas de intercambio y ayuda mutua. Cada Provincia -con el conocimiento y la aprobación del Provincial- procurará establecer crecientes lazos y formas de comunicación e intercambio entre sus variadas obras, como queda esbozado a continuación, en términos generales:

4.1.Parroquias y Casas de Ejercicios

En términos de ministerios pastorales y de retiros, ambas Provincias iniciarán un programa de intercambio, respecto de las actividades que ya están desarrollándose en parroquias, en retiros y en Ejercicios Espirituales.

4.1.2 Ambas Provincias procurarán formar nuevas relaciones de ayuda mutua entre parroquias o Casas de Retiros. Estas disposiciones procurarán establecer lazos de solidaridad entre fieles católicos de USA a y de Chile, a través de experiencias de inmersión cultural, de análisis social y de reflexión espiritual.

4.2. Instituciones de Educación Superior

Mientras dure este Convenio, procuraremos ya continuar, ya ensanchar o crear un nuevo "hermanamiento" entre universidades de la Provincia de Maryland y la Universidad Alberto Hurtado, de Chile. Esto podría incluir: programas conjuntos, intercambio a nivel de investigación y enseñanza, o intercambio entre estudiantes.

4.3. Educación Secundaria

Mientras dure el Convenio, procuraremos entablar un intercambio cultural y apostólico entre instituciones de enseñanza secundaria de ambas Provincias, incluyendo las de la Red Ignaciana, de Chile. Dichas relaciones podrían incluir: intercambios académicos de estudiantes, por un semestre; intercambio de profesores, por un año, y experiencias de menor duración de inmersión cultural, análisis social y reflexión espiritual, o intercambios más largos de colaboradores laicos.

4.4. Colaboración con los laicos

Procuraremos también posibilitar que la experiencia de Hermanamiento se extienda asimismo a los laicos -hombres y mujeres- que comparten nuestra espiritualidad. Fomentaremos, por ejemplo, una relación entre programas de voluntarios de inspiración ignaciana, Comunidades de Vida Cristiana, el Grupo de Colegas de la Provincia de Maryland, y otros similares (durante los últimos años un grupo de más de 14 jóvenes de Voluntariado Jesuita Internacional, JVI, ha servido en la ciudad de Arica).

5. Obtención de fondos y Ayuda económica

5.1. Ambas Provincias darán a los miembros de la otra el mismo trato económico que otorgan a sus propios miembros.

5.2. La Provincia de Maryland reconoce que la de Chile tiene ciertos requerimientos prioritarios que podrían enfrentarse consiguiendo fondos en la Provincia de Maryland. En colaboración con la Oficina de Desarrollo, la Provincia de Maryland hará periódicos esfuerzos para obtener fondos para los trabajos apostólicos de la Provincia chilena, especialmente los que directamente benefician a los pobres. Como en el pasado, todos los fondos se les transferirán al Provincial chileno para el destino final. Si lo permiten las condiciones económicas, la Provincia de Maryland procurará ayudar a la de Chile con una contribución financiera anual.

5.3. Asimismo, la Provincia de Maryland ayudará, donde fuere posible, a encontrar o identificar oportunidades para recaudar fondos para la Universidad Alberto Hurtado. El Provincial chileno autorizará y aprobará todos los demás esfuerzos por conseguir fondos en la Provincia de Maryland en beneficio de las obras apostólicas de la Provincia de Chile.

6. Comunicación entre Provinciales

6.1. A fin de alentar una mejor comprensión y de crear programas más adecuados, el Provincial (o sus delegados) visitará periódicamente la otra Provincia.

6.2. Ambos Provinciales mantendrán una comunicación fluida, a fin de concretizar decisiones y sugerir o proponer nuevas iniciativas que estén en el espíritu de este Hermanamiento.

6.3 Asimismo, ambas Provincias intercambiarán: saludos periódicos, noticias de personas y eventos, mediante comunicaciones impresas, internet, correo electrónico u otros medios y publicaciones.

7. Duración y Renovación del Hermanamiento

Este Hermanamiento durará 5 años. Los términos del Convenio serán revisados por ambos Provinciales al término de estos 5 años, a partir de la fecha de su firma. En ese momento, el Convenio podrá ser reafirmado en idénticos términos, o en otros nuevos, según parezca más conveniente a la mayor gloria de Dios.

APÉNDICE

Algunos acuerdos prácticos, entre los Provinciales de Chile y de Maryland, que ayudarán a ejecutar o poner por obra este Hermanamiento "Unidos en misión, como servidores de Cristo en el mundo".

1. Para promover una mejor comprensión y formular programas adecuados, los Provinciales -y otros miembros de los personales de la curia- realizarán periódicas visitas a la otra Provincia.

2. Ambos Provinciales procurarán formular -tan pronto como sea posible- los detalles en cuanto al modo de proceder, en las áreas mencionadas en el Hermanamiento y para otras que puedan darse, fomentando así el mutuo diálogo entre ellos.

3. Los jesuitas de la Provincia de Maryland que trabajan en Chile seguirán "aplicados" a la Provincia Chilena. Si alguno desea ser "transcrito", se seguirán los modos normales de proceder en la Compañía.

4. En el caso de los "maestrillos" deberán ser considerados como si estuvieran "aplicados". En el caso de una Congregación Provincial, ejercerán su derecho a voz activa y/o pasiva en su Provincia de origen. Si un Provincial desea que uno de sus miembros regrese a su Provincia de origen, el otro Provincial y el sujeto interesado serán oportunamente informados.

5. Respecto del bienestar personal y el de la Provincia, los jesuitas de Maryland que trabajan en Chile podrán visitar su Provincia cada tres años contándose siempre con la autorización de ambos Provinciales.

6. Para realizar un período "sabático" de un semestre o de un año, el jesuita que trabaja en la otra Provincia debería tener la aprobación de ambos Provinciales. Los dos Provinciales decidirán -caso por caso- sobre los modos de financiar dichos períodos sabáticos.

7. Respecto de viajes a su Provincia -ya para visitas periódicas, o aggiornamento, etc.- la Provincia a la que el sujeto está "aplicado" costeará el viaje de ida y los primeros gastos personales, el viaje de vuelta, lo cancelará su Provincia de origen.

8. Los jesuitas que están trabajando como "aplicados" en la otra Provincia harán una contribución financiera para el "Arca de Ancianos y Enfermos" de dicha Provincia; el monto de dicha contribución se convendrá entre ambos Provinciales. En caso de enfermedad, los costos correrán a cuenta de la Provincia a la que el sujeto está "aplicado" -si se está tratando médicamente en ese país.

9. Los gastos de alojamiento y comida, así como los gastos personales, los pagará la Provincia donde el jesuita está viviendo, y no por la provincia de origen.

Nosotros los Provinciales de Maryland y Chile nos comprometemos a implementar el Hermanamiento "Unidos en misión, como servidores de Cristo en el Mundo".

P. Guillermo Baranda Ferrán, s.j.
Provincial de Chile

P. Tomoth B. Brown, s.j.
Provincial de Maryland


Fecha, Santiago, Chile, 19 de julio de 2004


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